Aporte de la Clase 19 - La función comercial en la empresa
Como verificar la calidad de un producto
La calidad
de un producto o servicio se define como la percepción que
el cliente tiene sobre su valor. Si un cliente considera que un bien le ayuda a resolver sus necesidades,
lo considerará de mayor o menor calidad en función de la manera en que percibe
una serie de factores asociados a ese producto.
La calidad de un producto o
servicio se mide a partir de variables cuantificables y las distintas
fases de los procesos de producción. Para evaluar la calidad de un producto,
por ejemplo, hay que establecer instrumentos de medición en las distintas
etapas del proceso de fabricación, ya que todo va a influir en la calidad
resultante del producto.
Este aspecto tan relevante se
estudia en el programa master MBA en Málaga de forma precisa. El objetivo es que los alumnos
del Master en
Administración y Dirección de Empresas dominen el diseño de los
instrumentos para medir la calidad de un producto o servicio y como
consecuencia, aumenten las ventajas competitivas de las empresas que dirigen.
En este artículo queremos explicar los criterios para definir el nivel de calidad de los productos y servicios en una empresa. Un aspecto determinante para la competitividad de cualquier compañía, ya que según cómo seamos percibimos y según hayamos definido la propuesta de valor, podremos acceder a un segmento de mercado u otro, y también podremos tener mayor o menor número de clientes.
INDICADORES DE CALIDAD DE UN PRODUCTO O SERVICIO
Los indicadores de calidad
son las herramientas
para medir el valor y la calidad de los productos y servicios que
ofrece una empresa.
Así, por ejemplo, el Departamento de Calidad de
una compañía deberá establecer unos criterios para controlar el proceso de
gestión de la calidad. Si no se mide y se cuantifica la calidad, la
empresa no puede garantizar que un producto o servicio satisfaga las
necesidades de sus clientes. Controlar estos procesos es capital para el
posicionamiento y la competitividad de la empresa.
Dicho esto, veamos algunos de los criterios que hay que tener en cuenta para medir la
calidad de un producto o servicio.
1. Satisfacción del
cliente
Si tu empresa consigue vender
productos o servicios de acuerdo a unos objetivos, el Departamento de Marketing
y Ventas está funcionando bien. Ahora, eso no garantiza la satisfacción del
cliente. Para medir la satisfacción del cliente, debemos medir el grado de conformidad
de los clientes con los productos o servicios recibidos.
¿Cómo lo valoran? ¿Qué no les
gusta? ¿Qué partes del proceso de venta se podrían mejorar?
Esto se puede analizar y
cuantificar mediante encuestas post-venta.
2. El grado de
cobertura del mercado
Si un producto es muy raro,
exclusivo o escaso en el mercado, pero su demanda es alta y creciente, su precio tenderá a aumentar y
se percibirá como un producto de alta calidad. En cambio, los productos fáciles
de conseguir en cualquier parte, tienden a valer menos y entran en una dinámica low cost. Tu
empresa tiene que tener claro hasta qué punto está cubierto o no el mercado
sobre el que estás operando.
3. El precio
Los precios son también un indicador de la calidad de
un producto o grado de exclusividad, especialmente si nos movemos en
el entorno de los artículos de lujo. Si nuestros clientes son personas con un
alto poder adquisitivo, van a percibir como de más calidad aquellos productos y
servicios que tengan un precio alto, mientras que tenderán a menospreciar los
productos y servicios a un precio barato. Que los precios sean altos no
significa necesariamente que la calidad de los productos y servicios sea mayor,
pero sí que determinados segmentos del mercado pueden percibir el producto o
servicio como de más
calidad o exclusivos.
4. Procesos de Producción
La calidad también puede
percibirse a través de los procesos de producción que se llevan a cabo para
crear ese producto. Por ejemplo, la calidad y durabilidad de los
materiales que se utilizan en el proceso de fabricación se pueden percibir
como elementos de gran importancia a la hora de determinar el valor del
producto final.
El hecho de que se sigan
determinados criterios en los procesos de producción, como el seguimiento de
unos estándares de calidad y la adaptación a las normas ISO, también influye en la percepción de
la calidad del producto. ISO hace referencia a las siglas de la Organización
Internacional para la Normalización o Estandarización de productos y servicios.
3. Seguridad
En el
mundo de los servicios técnicos y tecnológicos, la seguridad es un valor
determinante en todo producto o servicios que implique un riesgo significativo.
Así, por ejemplo, las normas de
seguridad que se establezcan en el proceso de fabricación y el grado de seguridad y
confianza que el producto o servicio aporte al cliente tendrán una fuerte
influencia en la percepción del valor. La seguridad también está
relacionada con la durabilidad del producto, otro de los elementos clave para
definir la calidad.
6. La eficiencia o el
rendimiento
La eficiencia o el rendimiento
define el grado en que el producto o servicio ayuda a solucionar el problema
del cliente en menos tiempo o de manera sencilla. Si un producto ofrece un alto rendimiento (por
ejemplo, en un dispositivo tecnológico, una mayor velocidad o capacidad de
procesamiento), se tenderá a percibir también como un indicador de la calidad.






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